El café es uno de esos elementos que suelen formar parte de nuestra rutina cotidiana, especialmente si hablamos dentro de cualquier jornada laboral e incluso hacen programas en televisión que nos lo recuerdan.
El café es utilizado habitualmente por su efecto estimulante pero ahora un nuevo estudio señala que además, su consumo también puede ayudar a prevenir la gota. De esta forma, el gran líquido aromático, cuenta con defensores y detractores en iguales proporciones, pero ahora nadie pone en duda que el café forma parte de nuestra vida, más como un ritual cotidiano que como elemento de nuestra dieta alimenticia. De hecho, en muchas ocasiones escucharemos a nuestro alrededor señalar que “uno no se despierta realmente hasta haber tomado una taza de café”.
Al parecer, sus efectos son muy variados para nuestra salud. Su incidencia sobre enfermedades hepáticas, cáncer de colon, parkinson, así como la adicción al alcohol y las drogas, están tan contrastadas como sus contraindicaciones, si se ingiere en exceso. Por otro lado, las embarazadas y, más especialmente, durante la lactancia, deberán extremar mucho más las precauciones a la hora de ingerir café, siendo recomendable no más de dos o tres tazas diarias.
A todo este compendio de propiedades del café hay que añadir una nueva: la prevención de la gota. Al parecer, un estudio realizado en Estados Unidos sobre más de 46.000 pacientes de sexo masculino ha permitido comprobar que un consumo diario de entre una y cuatro tazas de café, contribuye a disminuir en un 40 por ciento la probabilidad de padecer gota, acentuándose esta tendencia en edades superiores a los cuarenta años.
La gota es una enfermedad de orden articular originada por un exceso de ácido úrico en el organismo que suele aparecer asociada a otras enfermedades, como la obesidad, la diabetes y ciertas afecciones renales.
Para encontrar el efecto beneficioso del café en la prevención y tratamiento de la gota hay que buscar más allá de la cafeína, puesto que otros alimentos con altas concentraciones de cafeína no produjeron efecto alguno.
Tomado de: http://www.innatia.com
La costumbre de tomar café en el mundo occidental es relativamente nueva (se remonta tan solo a uno 300 años). Sin embargo, el café y sus adeptos han existido desde hace mucho tiempo.
¿Puede imaginar hace cuánto tiempo se descubrió el café?
La primera prueba arqueológica definitiva data del año 800 AC (hace más de 2800 años). Homero y varias leyendas árabes hacen referencia al café, por lo que debe haber existido mucho antes de aquellos tiempos. Lo definían como una bebida negra y amarga con efectos estimulantes.
Algunos dicen que un pastor llamado Kaldi fue el primero en descubrir los granos de café cuando su cabra lo mantuvo despierto toda la noche con sus balidos nerviosos después de comer de la planta del café. Kaldi también probó los granos y descubrió una manera de obtener energía y dinamismo para pasar sus largos días pastoreando. También hay evidencia de que el café era usado con propósitos curativos. A pesar de que hay muchas historias diferentes que nos pueden confundir sobre el descubrimiento del café, existe certeza sobre el lugar donde se originó.
El café proviene de la zona que hoy se conoce como Etiopía. De aquí se expandió a muchas zonas de África incluyendo Yemen, Arabia y Egipto. Los primeros árboles de café se cultivaron en la península arábica alrededor del año 1100 AC, y la bebida que se obtenía se llamaba qahwa. No pasó mucho tiempo antes de que compartir una taza de café con los amigos se hiciera costumbre y, en 1475 AC se abrió la primera tienda de café en Constantinopla, seguida de dos cafeterías.
El café entró en los mercados europeos por el puerto de Venecia a finales del siglo XVI, en la época de los grandes exploradores del mundo. Los italianos, famosos en nuestros días por su espresso y capuchino, tampoco tardaron mucho tiempo en abrir sus primeras cafeterías.
El café se hizo popular, conquistó el nuevo mundo y las cafeterías se expandieron por Londres, París, Viena y Berlín. Beber café se convirtió en una costumbre elegante para muchos europeos.
La creciente demanda de café (y su precio fabulosamente alto) persuadieron a los científicos a buscar otros climas donde la planta del café pudiera ser cultivada, idealmente lugares bajo el control europeo como Martinica y las Antillas. Inglaterra, España y Portugal no querían quedarse atrás y buscaron lugares en sus colonias de Asia y las Américas para crear sus propios cultivos. Las semillas se contrabandeaban desde Europa, y existen pruebas de que las primeras semillas de café brasileño provenían de París.
El café se hizo popular en todo el mundo tanto por su sabor como por razones políticas. Los hombres italianos del siglo XVIII lo consideraban una “bebida intelectual”. Poco menos de 200 años después de que el café se introdujera en Italia, tan solo en Venecia ya existían más de 2,000 cafés para que los hombres se sentaran a “intelectualizar”, filosofar y politizar. Los cafés se convirtieron en lugares de reunión de la intelectualidad de la sociedad. De hecho, dos de las más importantes grandes revoluciones del mundo, la Francesa y la Norteamericana, tuvieron su nacimiento en esos cafés. No es de extrañarse que, en el siglo XVII el Rey de Inglaterra prohibiera a sus súbditos reunirse en cualquier sitio donde se sirviera café.
Una de las grandes razones por las que el café se convirtió en la bebida más popular en los Estados Unidos es los altos impuestos que se impusieron al té inglés. Los “yankis” no estaban dispuestos a pagar tales impuestos, así que tiraron al mar cargamentos enteros de té en el puerto de Boston, y comenzaron a beber café. Doscientos años más tarde, los yankis siguen prefiriendo el café.
Hoy en día, el café es la bebida más popular del mundo y el segundo producto más vendido después del aceite. Cada año se consumen más de cuatrocientos mil millones de tazas de café alrededor del mundo.
Tomado de : http://www.agrotropical.andes.com
España conquistó Colombia en el Siglo XVI. Los colonizadores explotaban a los nativos colombianos forzándolos a trabajar en las minas de metales preciosos. Incluso hoy en día, Colombia es reconocida por sus esmeraldas.
Colombia es rica en su diversidad en vegetación y minerales. No se necesitó mucho tiempo para darse cuenta de que el café era un producto imperativo para la economía colombiana. Fue a finales de los años 1800s que el café emergió como el principal producto de exportación de Colombia. Las ganancias del café ayudaron a levantar la economía, y el dinero recaudado se invirtió en el sector industrial. Otras exportaciones han permanecido en segundo plano, mientras que las correspondientes al café sumaron el 60% de las ganancias por exportaciones colombianas hasta finales de lo años 1980.
Tomado de : http://www.agrotropical.andes.com